Arturo Cordero Portillo

Biografía

Arturo Cordero Portillo, Maestro, Psicólogo y Poeta, nació en la ciudad de Ahuachapán, El Salvador, el 16 de julio de 1957;   sus padres fueron Estela Cordero y Rafael Portillo.

Arturo ha trabajado en la Docencia por más de 39 años;   su trayectoria abarca desde el primer grado de educación básica hasta las aulas universitarias.

Además de su larga trayectoria pedagógica, Arturo ha trabajado como Psicólogo durante 10 años en el Centro Reeducativo para Jóvenes en Conflicto con la Ley, “El Espino”, en su ciudad natal.

Es, así mismo, miembro del grupo Ezti Yancuic (“Sangre Nueva”, en Nahuatl-Pipil), el cual trabaja por preservar la cosmovisión y la lengua Nahuatl-Pipil de nuestros ancestros.   Arturo ha dado a conocer su Obra a la comunidad, y ha promocionado el trabajo de otros amantes de las Letras, en el Programa Viernes de Poesía en Radio Juvi, Radio Comunitaria de la ciudad de Ahuachapán, así como en Radio Mi Gente, de San Salvador.

Arturo ha sido uno de los principales promotores del Festival Palabra en el Mundo;   ha participado en dos ocasiones en el Festival Internacional de Poesía en La Habana, Cuba (2012 y 2014);   ha colaborado como invitado especial, en diversos eventos poéticos en la ciudades de Ahuachapán, Chalchuapa, Cojutepeque y San Salvador;   publicó su primer libro titulado. “Con el Corazón en la Mano”, editado en la ciudad de Vancouver, por los Talleres de Impresora Josué.

Le caracteriza una gran conciencia social, sentimiento que lo hace sensible al dolor de su Pueblo.  Su vasto entendimiento del problema socioeconómico, generó en él un enorme deseo de mejorar las condiciones para su comunidad.   Como una forma más de expresar la calidez de sus sentimiento, por muchos años se ha dedicado a la colección de orquídeas.   Sus mascotas preferidas han sido los perros, a quienes les concede un afecto especial.

Su trabajo poético expresa inmensa tristeza por la injusticia social.   En un constante dilema existencial, este poeta salvadoreño ha sido capaz de construir, con su Poesía, un espacio abierto a los suspiros y un cierre al llanto.